Podemos definir la ignorancia como la incapacidad de identificar y discernir entre, lo verdadero y falso, entre lo objetivo y subjetivo e imposibilidad de no ser engañado o engañada. De esto viven muchos de los políticos actuales,
El panorama mundial actual, demuestra,
claramente que la mayor parte de las personas, estamos, salvo excepciones, o sálvese
quien pueda, sumidos en una ignorancia
supina, que hace, por un lado, que estén aflorando pasados terribles, guerras
injustificadas, ilegales e injustas y
por otro, políticos oportunistas.
Aquí es donde la educación y el sistema
educativo ha tenido, y tiene mucha culpa, claro sistema implantado por
políticos de estos, pues a través del
mismo, han transmitido, o simplemente
han obviado, contenidos sin la carga emocional, real y objetiva que debería
haber tenido, para impedir el
afloramiento de ciertos extremismos, haciendo personas formadas, informadas y
críticas.
La Historia, desde el origen de los
tiempos, se vuelve a repetir, una y otra vez, ¿cómo es posible? ¿Cómo se
tropieza una y otra vez “en la misma piedra”? Sobre esto ya hablaron sabios
griegos hace más de 2000 años, entre ellos Platón y Aristóteles.
Como consecuencia de esta repetición
histórica nos encontramos con el ascenso y la llegada de nuevos
“impresentables” al panorama político mundial, no hace falta nombrarlos, pero
sí recoger, palabras y voces
importantes, de determinados medios, pidiendo y censurando las palabras de
ciertos políticos, en este caso política, como la presidenta de la Comisión
Europea, Ursula von der Leyen, pidiendo
su dimisión o una moción de censura, sobre ella, cosa imposible, pues solo se
puede hacer sobre toda la Comisión. Dimisión
que se está pidiendo por su acercamiento, a estos sátrapas, acercamiento
contrario al origen de la EU, la cual se creó para evitar más conflictos y
organizar la unión de los pueblos, con su sintonía en materia económica, de
transporte, valores y educación común.
Ante este panorama, ¿Cómo se puede
revertir esta tendencia y los acontecimientos, antes que sean inevitables e irreversibles?
A corto plazo es difícil políticamente, y en sociedades avanzadas, salvo en periodos electorales, pero de difícil empeño, con esa ignorancia generalizada. Pero a medio y largo sí. Con una educación formativa, crítica, de contenidos
actuales y tutorías de concienciación nueva, crítica y objetiva, que conciencie
a las futuras generaciones, para que acontecimientos terribles, como guerras, holocaustos,
genocidios, etc. no se vuelvan a producir, y que personajes impresentables,
genocidas, pederastas, asesinos y delincuentes
no puedan tener una oportunidad política de hacerse con el control de un
gobierno, en ningún país, y menos de los mal llamados democráticos.
Esto unido a unos medios de
comunicación imparciales, objetivos, sin sesgo alguno partidista, autosuficientes económicamente, es posible
evitar acontecimientos y periodos históricos, de los que luego arrepentirse,
como en Argentina o EE.UU. Rusia ,Ucrania 2014, etc. etc…
Si no se para este devenir social y político, la humanidad está abocada a un nuevo holocausto, el cual ya se ha iniciado en Gaza, con el genocidio de niños, mujeres y civiles, de una sociedad que solo pide vivir en el lugar que les vio nacer. continuandose en Irán, primero por el propio régimen teocrático y ahora con la guerra iniciada por Israel y EEUU. Con la matanza en la escuela de niñas y después las miles de víctimas civiles que llevan a sus espaldas estos sátrapas y genocidas.
Me vuelvo una y otra vez a preguntar
¿dónde está el tribunal internacional y las UN?
Espero que tras el término de sus
mandatos, sean perseguidos y
enjuiciados por el tribunal, por crímenes de lesa humanidad, hasta sus últimos
días, como Israel hizo con los asesinos
nazis, en todo el mundo, y que paguen en un juicio Núremberg, actual, con todo el peso de la Ley internacional, o
que no puedan salir de sus países ni ejercer actividades económicas
internacionales.
Mientras
tanto que el sistema educativo vaya desterrando la ignorancia de las personas
y forme pueblos críticos e instruidos, para que no se aprovechen estos inútiles
de dialéctica fácil de la ignorancia producida por el propio sistema político y
social.
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