En el programa Ágora, de RNE, en su emisión del 14 de marzo de 2026, se ha leído un mail de un oyente, que se identificaba como feminista, y a su vez lo criticaba. Indicaba que ahora en el feminismo, todo son derechos, y aunque decía que la igualdad de derechos es lo que debe imperar, esa crítica, denota un sesgo machista.
Al
respecto quiero matizar, que, sin el movimiento feminista actual, no hubiera
habido avances hacia la igualdad de derechos. Que la igualdad añorada, aún está
lejos de ser una realidad. Por lo tanto, ser feminista no
es decir soy feminista, hay que demostrarlo, y para ello , lo primero que
cualquier persona debe hacer, en relación a los derechos de la mujer es
interrogarse en esta línea temporal, de dónde venimos, en
cuanto a los derechos de la mujer, dónde estamos, porque por
supuesto, no estamos en la plena igualdad de derechos, ni de respeto, y
hacia dónde vamos, en cuanto a los derechos de las mujeres, que no es otra meta
más que la plena igualdad, la cual está aún lejos, como anteriormente he dicho.
Los afloramientos
políticos extremistas, el machismo reaccionario y la falta de ética humana,
hacia la plena igualdad justifica, hoy, más que nunca el movimiento feminista,
cuando se niega la violencia de género, se permite salarios diferentes y cuotas de poder desiguales.
Por tanto, plena
igualdad en salarios, respeto, trabajo educación, cuotas de poder, etc. etc.
Como dijo el profesor y filósofo David Pastor Vico, en este mismo programa de RNE, el filósofo es alguien que en ciertos momentos tiene que generar incomodidad, es decir, aquel que en ocasiones molesta, pues el feminismo, debe ser lo mismo, para ir avanzando. Pues como dijo el poeta Johann Wolfang Von Goethe, en su poema Kläffer, de 1808, traducido como "ladran", en su última frase “Y el fuerte sonido de sus ladridos, solo indican que estamos cabalgando”, no Cervantes en su magistral obra EL Quijote de la mancha. Por todo ello si el feminismo molesta, actualmente, es porque está consiguiendo avances sociales en igualdad.
En estos tiempos, difíciles, y en momentos
de retrocesos sociales y de derechos, no hay que criticar la existencia misma
del feminismo, lo que hay que criticar es el machismo imperante en la sociedad. Desde mi
punto de vista, impuesto por dirigentes de creencias religiosas, desde los
primeros momentos de sus respectivas creaciones y por las élites sociales.
Mientras no se llega a
la, hoy por hoy, utópica igualdad, el feminismo es más necesario y útil que en
ninguna otra época, para impedir abusos y retrocesos sociales en igualdad de
derechos.
El que critica el feminismo
social, aun identificándose como feminista, verbalmente, en la práctica es un
machista reaccionario, en contra de los avances sociales en igualdad.
Si queremos terminar el camino hacia la plena
igualdad, tenemos que contar con varias armas sociales, entre las que son
fundamentales la educación y la justicia, y todo lo que conlleva ambas.
Educación para conseguir personas
formadas, informadas, libres, plenas y con pensamiento crítico .Justicia para
que con su hacer, se luche contra las prácticas antifeministas y machistas, y
contra la lacra actual, que es la Violencia de Género.
Y concluyo, Se necesita una justicia
formada, con los medios necesarios para combatir el machismo imperante en la
sociedad, y en todos sus estamentos. Y una educación que transmita
valores, en personas formadas, a las que se le ha creado una
conciencia crítica.







