Tras escuchar día
tras día infinidad de comentarios y noticias sobre la película La bola Negra,
hoy he ido a su visionado en un cine de una ciudad vecina a mi localidad de
residencia.
Cuando empieza a desarrollarse el tema y se fragua tres momentos
históricos en el tema de la misma, o más bien dos, pues el tercero, digamos que
es el tema en sí en la ciudad de Granada en los años de la guerra
civil española, me recordó otra
película mexicana de configuración
escénicas similares, al contener tres historias similares que coinciden en un punto de una ciudad: Perros
Callejeros, sin ser temas similares.
Para mí la película
me ha producido una enorme impotencia , por el drama en sí, y porque espero que no se llegue a esos niveles de represión e imposición de
ideas que se empiezan a ver nuevamente en nuestras calles, ciudades y pueblos;
porque cuando no se conoce nuestra historia, se vuelve a repetir, y espero que no
pase lo mismo nuevamente y los dirigentes educativos pongan los medios para que
se conozcan desde muy tempranas edades, la historia reciente de España, para
que no se vuelva a repetir, como he dicho anteriormente.
Los acontecimientos que se empiezan a ver y a
prohibir en determinadas ciudades de España
y en Europa sobre determinados colectivos, y en concreto sobre el colectivo
LGTBIQ + y contra personas de diferentes
países o color de piel, o sobre los que piensan de diferente manera a esa gente
que enarbola la bandera como si solo
ell@s fuesen españoles/as, sin saber que en otros tiempos, no muy lejanos fuimos nosotr@s los que estábamos en idéntica
situación, y nos acogieron en Europa, o en Iberoamérica, me empieza a preocupar
seriamente.
Ese incipiente
fascismo intolerante, que ha resurgido nuevamente y pretende recortar
derechos y libertades a colectivos
diferentes a ell@s, como paso en la guerra civil y posguerra, me preocupa
enormemente, no por mí, sino por el futuro de mis hijas y sus descendientes, y
por consiguiente, por el futuro de las próximas generaciones.
Por tanto para mí
la película es una denuncia a la falta de libertad y a la imposición, por la fuerza de la
represión de los sentimientos, sobre personas, por el hecho de ser diferentes a
los de una ideología fascista y elitista, que sabe manipular al ignorante. Sin importarles
las consecuencias ni los sufrimientos infligidos ni los daños ocasionados.
En la película, la
iglesia católica del siglo XX, sin ningún miembro decir más de una palabra, queda retratada
física e ideológicamente, poniéndose al lado del represor del macho ibérico y
del fascismo asesino.
Ojalá me equivoque
y deseo firmemente equivocarme, pero la academia americana, al ser una crítica,
en sí misma, a la libertad de sentimientos y la libertad de amar libremente, del
ser humano, no le concederá el óscar tan merecido que debiera tener, tal vez a
alguna actriz muy conocida. Me temo que a los americanos aún le faltan mucho para
entender esos derechos y libertades, que dicen procesar. Pues considero que es
una crítica a la libertad de amar libremente
y a la represión sobre determinados colectivos, sobre minorías
más necesitadas y sobre los que `piensan de manera diferente a las elites que
imponen su poder.




